Hoy también resucita Cristo en tu corazón, siempre que tú lo quieras, pues siempre que elijas que así sea, será

Ayer domingo de resurrección Cristo resucitó. Y lo hizo en tu corazón si así lo sentiste. NO, ESTO ESTÁ MAL DICHO. No es algo que ocurriera ayer. Si así fue, y si así lo vives, entonces no vale para nada. Es flor de un día, y por muy maravilloso que te pareciera, no estás aprovechando la esencia del regalo que se está dando.


Cristo resucita en cada flor que muestra su belleza.
Cristo resucita en el baile del viento que acaricia tu cara cuando te paras y lo sientes.
Cristo resucita cuando observas ese paisaje maravilloso que hace que desconectes con el pensamiento durante un solo instante.
Cristo resucita en ti cuando decides ver inocente a ese hermana de tu alma que dolida te muestra su dolor.
Cristo resucita cuando disfrutas de eso que tanto te hace sentir gozo y te aparta de la tiranía del pensamiento vagabundo.
Cristo resucita en cada instante que tu te paras y decidir vivir.
Cristo resucita en tu corazón cada vez que decides ser Amor incondicional.
Cristo resucita en ti cada vez que lo deseas sentir.
Ahora, aquí, en este instante, para y decide sentir que Cristo resucita en este mismo instante.
Y así en cada instante que lo decidas.

Publicado por Jave

Soy estudioso en profundidad de UCDM y de LVDM, además soy monitor de Atención Plena o Mindfulness.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: