Realmente la idea de tener una tarea semanal tiene la intención de practiques la atención en algo concreto que te enfoca en ser el Ser que realmente eres. Ese que está alineado con el amor, con la luz, con la alegría, con la bondad, con lo bello. No es necesario tener una tarea si tu vida está enfocada en todo momento a lo bueno, lo bello y lo amoroso. Pero si no es así, esto de tener una tarea semanal nos ayuda a estar pendiente de ello y eso nos enfoca al propósito de ser más lo que somos y no tanto lo que aparentamos ser.

Esta semana se me ha ocurrido que te practique el perdón contigo mismo, contigo misma. Seguramente no te será sencillo, pero te invito a que lo intentes. Es más para saber que es lo que realmente es perdonarte, te invito a que oigas esta charla del 29 de abril, en la que te explico a que me refiero con perdonar: enlace. Dura unos 20 minutos y te servirá para refrescarla. Si no te apetece o no puedes hacerlo por tiempo, intenta entonces perdonarte los errores que sientes que cometes hasta el punto de considerar que realmente no han sido errores, simplemente han sido experiencias, pero no malas ni erróneas. Vamos a ello. Ánimo con la tarea, y espero que conforme vayan pasando los días, te des cuenta de que eso de no llevar nada cargado a la espalda es una maravilla. Tal como te dije ayer en este post, Dios no te lleva cuentas, no te las lleves tu. Y eso es un alivio grande.
Buena semana para todos y todas.
