El poder del corazón, según Mario Alonso Puig

Mario Alonso Puig es un médico, cirujano y conferencista (así es como él mismo se define) que nació en Madrid hace 65 años. Después de ejercer como médico y cirujano durante 26 años, decidió que hacía más bien a la humanidad transmitiendo su saber en facetas como el liderazgo, la comunicación, la gestión del estrés,Sigue leyendo «El poder del corazón, según Mario Alonso Puig»

El domingo es el día del Señor, vamos a darle una vuelta a esto

En la tradición cristiana, el domingo es el día del Señor, en clara alusión a Cristo, el Hijo de Dios. Y eso me hace plantearme como de hijo de Dios soy yo. El tema debe de estar centrado obviamente en la existencia de Dios, ya que si no existe, esta entrada de hoy no tieneSigue leyendo «El domingo es el día del Señor, vamos a darle una vuelta a esto»

Confía en tí mismo/a, nunca dudes de tí, tienes una gran fortaleza en tu corazón; si la buscas, la encuentras (Jave)

Pues eso es lo me ha nacido decirte hoy. No puedes dudar de tí, porque venga la experiencia que venga siempre vas a tener la fuerza necesaria para vivirla, solo tienes que buscar en tu interior y la encontrarás. No la busques en tu mente, porque puede que esté embotada y no te de soluciónSigue leyendo «Confía en tí mismo/a, nunca dudes de tí, tienes una gran fortaleza en tu corazón; si la buscas, la encuentras (Jave)»

Dejo que el perdón descanse sobre todas las cosas, pues de ese modo es como se me concederá a mí.

Esta es una frase maravillosa de Un Curso de Milagros. En concreto es la frase de la lección 342 de las 365 que tiene este maravilloso libro. Apoyándose en varios aspectos en los que el Curso se empeña en repetir hasta la saciedad nos llega esta afirmación de que si deseo que se me concedaSigue leyendo «Dejo que el perdón descanse sobre todas las cosas, pues de ese modo es como se me concederá a mí.»

«Dios no me ha condenado. Por lo tanto, yo tampoco me he de condenar». Una frase que sirve tanto al creyente como al ateo.

Si, así creo que es. Si eres ateo te vendría muy bien detenerte a leer esto. Porque en una de las muchas cosas en las que somos iguales los creyentes y los ateos es el condenarnos a nosotros mismos. Somos unos expertos en eso. Y tanto si existe un Dios como si no (que existe,Sigue leyendo ««Dios no me ha condenado. Por lo tanto, yo tampoco me he de condenar». Una frase que sirve tanto al creyente como al ateo.»