«La boda de Rosa» no es una película espiritual. Es una comedia con un mensaje maravilloso, pero es una comedia que te arrancará muchas sonrisas y alguna que otra carcajada comedida.
A pesar de no ser espiritual, el mensaje que te quiere trasladar Icíar Bollaín es muy espiritual. De hecho, está en consonancia con lo que estamos tratando esta semana en La casa de Jave, la libertad, la libertad personal, el ser capaz de decir que no, cuando no queremos decir sí.
Como protagonista de esta película tienes a una sublime Candela Peña, que embellece cada escena en la interviene, llevando todo el peso de la película.
Disfrútala y después, vívela.

