Disfruta cada instante con gozo, alegría, amor y atención

Escuchar el canto de un pájaro es un instante gozoso.
Caminar entre flores y/o árboles es un instante gozoso.
Saborear un buen bocado de algo que te gusta es un instante gozoso.
Mirar un cuadro que nos transmite paz o belleza o armonía es un instante gozoso.
Oler un perfume o una fragancia agradable es un instante gozoso.
Acariciar algo suave es un instante gozoso.
Beber una bebida agradable con sed es un instante gozoso.
Sentir amor es un instante gozoso.
… y así podría seguir y seguir…

Realmente decidimos antes de tener esa experiencia gozosa que va a ser gozosa. Me explico. No es gozosa la experiencia de un pájaro cantando. No, no lo es. Esa experiencia es neutra. Nosotros hemos decidido previamente que eso sea gozoso, y por tanto, cuando un pájaro canta, y nosotros ponemos atención en ello, pues gozamos ese instante. Porque la gran mayoría de las veces, al no estar atentos, nos perdemos el instante de gozo.
Y aún más, realmente el gozo está en conectar con lo somos, con el Amor que somos. Ahí está el gozo. No está en el canto del pájaro. Es cuando decidimos que conectamos con lo que somos, o lo que es lo mismo, cuando decidimos gozar con esa experiencia neutra, “voy a gozar de este instante”.

Fotografía de Laura Fernández Morales

Y si esto es así, ¿que nos impide disfrutar de cualquier experiencia que tenga en cualquier instante? Nada. Nada nos lo impide.
Y si esto es así, ¿qué debemos hacer para gozar cualquier experiencia que tenga un cualquier instante? Debo estar atento, conectar con el Amor, y decidir que este instante es gozoso.

Por cierto, otra manera de llamar al instante gozoso es instante santo, ¿a qué es bonito el nombre? Sí, sí que lo es.

Disfruta cada instante con gozo, alegría, amor y atención. Esa es tu elección de convertirlo, de transmutarlo en un instante santo

Jave

Publicado por Jave

Soy estudioso en profundidad de UCDM y de LVDM, además soy monitor de Atención Plena o Mindfulness.

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