Hoy es regalo una poesía de un amigo, que digo amigo, hermano mío. Por respeto no diré su nombre, aunque si su pseudónimo, Ryo Kono.
Tiene editado una novela, «Siempre Abril: La novela que desafía tus creencias sobre la realidad», y que puedes encontrar en Amazon si lo deseas.
Hoy te traigo un poema maravilloso llamado Inamovible, que lo disfrutes.
¿Me creerás ahora?
No hay nada más hermoso que tú,
ni más valioso,
ni digno de existir que tú.
¿Aceptarás esta verdad inamovible?
¿La reconocerás?
Por ti, el viento del espíritu,
el soplo de vida,
y el Hijo bien amado,
de Dios, lo más preciado.
Por ti, amanece cada día,
los ángeles rasgan el velo,
soplan polvo de estrellas
y lloran para que la hierba crezca.
¿Te has equivocado?
¿Y qué?
Mucho más mérito de tu lado.
Quien te acusa,
quien te ataca,
no reconoce el peso que has arrastrado,
es un enemigo de barro
escondido en tu alma,
que te seduce con golosinas
que luego te amargan.
¡Hora es ya de levantar tu espíritu,
de soplar en tus ojos ciegos,
de devolverlos a la vida!,
que miren hacia adentro,
que se olviden del afuera;
doloroso ha sido el tiempo,
e interminable la aciaga espera.
Eres todo,
pues todo se te ha dado,
imposible renunciar a nada,
ni siquiera a los mil velos del alma
por ti fabricados.
¡Abre los ojos!
¿Me creerás ahora,
si te digo que eres tú la más amada,
si te muestro esta verdad paciente
que demasiado tiempo espera
a ser reconocida?
¿Me creerás ahora,
si te digo que esto es el amor,
que solo por amor
y para el amor
fuiste creada…?
Ryo Kono
