Que una película esté dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Matt Damon es una garantía de buena película. Y según la crítica esta lo es. Personalmente, que Matt Damon sea actor de una película es garantía de que ver la película va a merecer la pena. Suele involucrarse en historias que tienen algo que decirnos. Y en este caso así es, obviamente.
Las experiencias cercanas a la muerte (ECM) es algo que existe desde siempre. En los últimos décadas hay mucha documentación sobre el tema, y te invito a que si te apetece y te atrae, bucees un rato por internet buscando información sobre el tema. Si lo haces, hazlo con cuidado porque ya sabes que en la red hay de todo, y tendrás que evaluar que es lo fiable y que no lo es. A mi no me atrae mucho el tema, tal vez porque ya mi experiencia de vida me ha traído la seguridad de que no somos solo el cuerpo sino algo más, somos Amor y somos espíritu.

En cualquier caso, antes de ver la película pienso que en la mente de Clint no está el hablar de «espiritismo» ni de que los espíritus nos rodean y están por aquí para deciros algo, no. Cada experiencia de contacto con el más allá está en la consciencia de cada personaje vivo que me trae la película, y éste vive lo que necesita vivir, aunque para ello busque una persona externa para vivirlo. Creo que tiene la intención de poner sobre la mesa un tema tabú, que nadie quiere tratar por tener miedo a ese viaje, miedo a ese «pasar» al otro lado, miedo a la muerte, y ante eso, mejor no tocarlo, dejarlo estar.
Espero que la disfrutes si te decides a verla. Buen día.
