El camino hacia uno mismo es como tú quieras que sea. Esta mañana me ha mandado un amigo un vídeo de Mario Benedetti en el que cual dice que lo más importante del día ocurre antes de sonar el despertador. Es en ese momento cuando decide que día tener. Ver todo desde lo positivo, desde el vaso medio lleno, es una decisión que toma desde un momento antes de levantarte. Y así debe ser, es algo maravilloso y muy productivo.

Pero eso no te va a quitar que vivas situaciones no agradable, que tengas experiencias dolorosas, que tengas momentos en los que veas tus propias sombras. El camino espiritual es maravilloso porque te acerca al ser que realmente eres, y ese ser es completo, eterno y perfecto. Pero para ello tienes que pasar un periodo difícil. Un periodo en el cual verás tu sombras, y tendrás que enfrentarte a ellas. Pero lejos de verlo desde el vaso medio vacío y desde lo negativo, haz de esforzarte por hacer lo que Benedetti te aconseja. Porque si quieres ver quién eres en realidad debes ver tus sombras, aceptarlas, acogerlas, para poder soltarlas. Pero no las podrás soltar si te resistes a tenerlas -no es resistáis al mal, decía Jesús-. Tienes que mirarlas, aceptar que tienes esa sombra y acogerla, mirarla sin juicio, para así poder soltarla.
Y piensa entonces, y esto es muy importante, piensa entonces que todo el mundo tiene esa sombra. Que todos tenemos las mismas sombras, unos en mayor medida, otros en menor medida. Pero recuerda: «todos tenemos las mismas sombras». Y cuanto menos personal te lo tomes, mejor. Si eres capaz, tómalo como que eres una parte de un todo que tiene las mismas sombras, y que tu estás solo iluminando un poco esa sombra, contribuyendo a la Luz que todos vamos dando poco a poco para ser eso a lo que estamos llamados a ser, el Hijo del Ser. Gracias a tomar consciencia de las sombras, gracias a soltar esas sombras, va apareciendo el Ser que Somos.
No tengas miedo de ver tus sombras, ellas te abren el camino hacia la Luz
Jave
