San Agustín de Hipona nació allá por el 354 d.C. en Tagaste, una ciudad que actualmente está situada Argelia y recibe el nombre de Souk Ahras. Fue obispo de Hipona, la actual Annaba que al igual que Tagaste fueron antiguas cuidades de Numidia, una provincia romana.
Fue un gran orador antes de su conversión al cristianismo, que se produjo gracias precisamente a su gran capacidad oratoria, ya que que fue su puesto como maestro de la retórica lo que le llevó a Milán, entonces Mediolanum, y ahí fue donde comenzó su conversión.

La vida de San Agustín es un ejemplo maravilloso de búsqueda de la felicidad. Eso le hace darse cuenta que la felicidad está en Dios. Finalmente constata que la felicidad, que la Paz, que el Amor está dentro de cada uno de nosotros, y que es ahí dónde hay que mirar, dentro del corazón para poder estar en Amor y así llegar a conectar con Dios.
Tiene cientos de frases maravillosas, yo hoy me queda con una.
Ama y dilo con tu vida
San Agustín de Hipona
