Llevar razón vs ser feliz, he ahí uno de los grandes dilema de la humanidad

Para un momento y mira un poco tu vida. Párate en aquellas ocasiones en las que llevabas razón. Seguro que son muchas. Y ahora de todas esas mira aquellas en las que el llevar razón solo te provocó enfado, ira, desilusión, venganza, desazón, …, y todo esto no te trajo felicidad. Si, llevabas razón y con ella traías infelicidad. Mala cosa.
Como muestra vale un botón, yo te traigo tres.

Alguien te ha hecho algo, y tu cuando lo cuentas demuestras que llevas razón, demuestras que alguien se ha pasado contigo. Y cada vez que lo cuentas revives el momento, y como llevas razón, lo cuentas con pelos y señales. En cada una de esas veces, no eres feliz, solo llevas razón.

imagen de freepick.es

Hablas sobre algo, y cuando llevas un ratito pequeño hablando, empiezas a identificarte tanto con tu opinión que ya lo importante no es aprender con la conversación, ni hablar un rato con un amigo. La conversación pasa a ser discusión, ahora lo importante es llevar razón. Y es, en ese mismo instante, cuando estropeas tu felicidad, la pierdes por querer llevar razón.

Estás tan convencido de lo que ha pasado, que apostarías cualquier cosa a que llevas razón. El problema es que el otro está igual. Y es que como todo en la vida, las experiencias son subjetivas, y una misma experiencia tiene tantas versiones como personas han visto la experiencia en sí. Ese es el momento para elegir ser feliz. Es el momento de parar y ser consciente de que no hay una sola forma de mirar lo que acaba de pasar, que cada uno lo mira desde su propio prisma. Y que tal vez si buscamos un punto en común, en unión, la felicidad puede aparecer, pero si me empeño en defender mi punto de vista eso no va a suceder. Si me empeño en llevar razón, la infelicidad aparecerá.

imagen de Laura Fernández

Son tres muestras, pero seguro que a ti se te ocurren más maneras en las cuales has estropeado el momento de ser feliz por intentar llevar razón.

Cuentan que a un anciano que se mantenía muy joven para la edad que tenía alguien le preguntó que cuál era su secreto. A lo que el anciano con pinta jovial le dijo: «no discuto con nadie por nada». El que preguntaba le dijo: «venga hombre, por eso no será, debes ser por otra cosa». El anciano le respondió: «será por otra cosa».
Y eso le mantuvo feliz, mientras que el haber entrado en discutir le habría dado la razón en un rato, tal vez, pero le habría quitado la felicidad.

Publicado por Jave

Soy estudioso en profundidad de UCDM y de LVDM, además soy monitor de Atención Plena o Mindfulness.

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