Lucy, una película de Luc Besson

Este fin de semana os voy a aconsejar una película que aparentemente no tiene nada que ver con la espiritualidad. Sin embargo, lo es, y en dosis muy altas.

Lucy recoge su título del nombre de la primera mujer sobre la tierra, algo que la película se encarga de recordártelo. Está dirigida por Luc Besson, y protagonizada por una deslumbrante Scarlett Johansson y un, siempre maravilloso, Morgan Freeman.

La película es del 2014 y tiene una duración de 90 minutos. Es de ritmo alto, y nos cuenta una historia de ciencia ficción de manera trepidante, no exenta de violencia, y con temática de drogas de por medio.

Métete en ella y créetela mientras la ves. Quiero decir, aún siendo de ciencia ficción, créetela, abre tu mente. Realmente, al nivel científico no tiene sentido la hipótesis en la que se basa de que solo utilizamos el 15 % de nuestro cerebro, pero déjate llevar por esa idea, ya que lo que te cuenta si merece la pena ser visto. Y no solo por qué como película esté bastante bien, sino porque espiritualmente nos transmite ciertos mensajes maravillosos. Te cito alguno de ellos sin hacer ningún tipo de spoiler, no te preocupes. Así la película empieza con un:

La vida nos fue dada hace mil millones de años, ¿qué hemos hecho con ella?

También al principio, Morgan Freeman, se plantea una maravillosa cuestión:

¿A los humanos nos importa mucho más tener que ser?

Y la última cita que saco pertenece a una persecución en coche. En ella una de los personajes dice que «prefiero llegar tarde que muerto» a lo que nuestra Lucy contesta con un lacónico:

Nunca morimos del todo

Espero que la disfrutes. Por cierto, la tienes en Netflix.

Publicado por Jave

Soy estudioso en profundidad de UCDM y de LVDM, además soy monitor de Atención Plena o Mindfulness.

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